Morelia, Michoacán  

Vive con miedo a las personas, debajo de las camas o entre muebles, arrancada de su mamá y hermanitos en la forma más cruel, en nombre de un ritual del que logró sobrevivir, pero cuyas secuelas aún arrastra.

La michita Vicky hoy tiene una familia que la ama y la protege, pero la crueldad que un 31 de octubre costó la vida a su mamá y hermanitos, la ha marcado irreversiblemente.

De acuerdo con Ivonne Dávalos, representante de la asociación Michoacán sin Tauromaquia, Vicky apenas sobrevivió a la caza de gatitos negros y blancos que vecinos reportaron hacia un grupo de personas, para destinarlos a rituales y prácticas esotéricas que exigen la vida y el sufrimiento de un inocente.

En esa noche, para muchos de celebración y fiesta, la mamá y los hermanitos de Vicky murieron a manos de personas que esperaban que su dolor les permitiera atraer buena fortuna, si bien lo único que consiguen es miseria.

Sobrevivió, sí, pero el daño emocional fue tan grande que fue imposible su adopción, por lo que permanece con sus rescatistas, temiendo a las personas y escondida bajo las camas.

Año con año, historias como la de Vicky y su familia michuna se repiten, porque la ignorancia y la maldad persisten en sectores de la sociedad, lo que motiva que desde el pasado sábado 26 de septiembre asociaciones y rescatistas animalistas suspendan las adopciones de perros y gatos negros o blancos.

Y es que son estos los que mayor riesgo tienen de ser utilizados en una práctica que no solo es barbárica, sino que la ley tipifica como delito de crueldad contra los animales, con una pena de cárcel.

La expectativa es que hacia el 10 de noviembre se puedan reanudar las adopciones de estos animalitos, una vez terminadas las celebraciones de Halloween y Noche de Muertos.

Ivonne Dávalos recordó que no existe ritual o práctica esotérica que exija la vida o el dolor de un animalito inocente que tenga la capacidad de atraer algo bueno a la vida de los responsables, y llamó a la población a denunciar posibles actos de crueldad animal de los que tengan conocimiento.