Morelia, Michoacán

La organización criminal encabezada por Ramón Ángel “N”, alias “R1”, mantenía operaciones en al menos siete municipios de Michoacán y diversas regiones de Jalisco, donde presuntamente controlaba actividades de narcotráfico, extorsión y homicidios, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

De acuerdo con el funcionario federal, las investigaciones permitieron establecer que la célula delictiva tenía presencia en Apatzingán, Uruapan, Morelia, Álvaro Obregón, Huandacareo, Tacámbaro y Tzitzio, además de operar en la zona metropolitana de Guadalajara, Valle de Juárez y otras regiones de Jalisco.

Las indagatorias señalan que el grupo coordinaba rutas para el trasiego de droga hacia Estados Unidos y estaría relacionado con agresiones y homicidios contra integrantes de organizaciones rivales.

En Michoacán, la organización contaba con redes locales de apoyo y utilizaba armamento de alto poder para disputar corredores carreteros, controlar rutas logísticas para actividades ilícitas y ampliar su presencia territorial.

Según García Harfuch, sus principales fuentes de financiamiento eran el narcotráfico, la extorsión y el cobro de piso a productores de limón y aguacate, así como a ganaderos, comerciantes, transportistas y otros sectores económicos. Además, también afectaba a empresas de servicios, establecimientos comerciales y operadores de máquinas tragamonedas.

Las autoridades estiman que las extorsiones al sector limonero y aguacatero provocaban un fuerte impacto económico, afectando tanto a las actividades productivas como a miles de familias michoacanas.