Morelia, Michoacán

En la antesala de la ola morada que habrá de inundar Morelia, las calles y los espacios públicos en la zona Centro lucen como un domingo ordinario, entre familias que pasean, grupos de amigos que caminan juntos y personas que andan con sus animales de compañía.

Pero no es un domingo ordinario, y las tablas y los tablones que fueron colocados sobre puertas y ventanas de algunos negocios lo muestran.

También los globos y listones verdes y morados instalados en la herrería de inmuebles, con letreros de apoyo a las marchas feministas, y la solicitud en el Asilo Providencia, de no intervenir el edificio que es hogar de decenas de adultas mayores.

Además, en torno del Palacio de Gobierno se han colocado vallas y laminas para proteger los accesos, y personal policial se despliegan en la calle peatonal Benito Juárez.

Y es que, en breves momentos, mujeres, colectivas y activistas feministas saldrán una vez más a manifestarse, por las que estamos aquí, por las que ya no están y por las que habrán de venir.

Este domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se espera el desarrollo de la Marcha Violeta, convocada por el Frente Violeta, y la marcha de la Asamblea de Mujeres Michoacán.

La primera arrancará desde la plaza Jardín Morelos hacia la plaza Melchor Ocampo, sobre las avenidas Acueducto y Madero, y la segunda, desde las inmediaciones del monumento a Lázaro Cárdenas hasta el primer cuadro.

El reclamo, tras 10 años de lucha feminista en las calles, es el mismo: no llegamos todas.