Las especialistas señalaron que otro de los riesgos es que las plataformas digitales dificultan el desarrollo de la identidad durante la adolescencia
Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán
Especialistas que participaron en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum advirtieron que, de mantenerse las tendencias actuales de consumo digital, las nuevas generaciones podrían pasar hasta 20 años de su vida utilizando redes sociales, con efectos en su salud, aprendizaje y convivencia.
Durante la presentación sobre el impacto de la tecnología en niñas, niños y adolescentes, la directora general de ConCiencia, Tania Jiménez García, señaló que el uso excesivo de dispositivos electrónicos está desplazando actividades esenciales para el desarrollo, como el juego, la actividad física, el descanso y la interacción con otras personas.
La especialista explicó que el acceso constante a redes sociales y plataformas digitales puede derivar en problemas como la pérdida de atención, dificultades para concentrarse, menor rendimiento escolar y alteraciones en la salud mental, además de favorecer el sedentarismo.
Por su parte, Lucía Magis Wimer, directora del Centro de Juventud Digital de la Universidad de Washington, indicó que el uso prolongado de pantallas también afecta otros pilares del desarrollo durante la adolescencia.
Detalló que la exposición constante a dispositivos puede reducir las horas y la calidad del sueño debido a la luz azul y las notificaciones, limitar la actividad física, afectar los hábitos de alimentación al comer frente a una pantalla y disminuir la convivencia presencial con familiares y amigos.
Asimismo, explicó que el consumo permanente de contenido digital deteriora la capacidad de atención, al grado de que actualmente una persona permanece menos de un minuto concentrada en una tarea antes de distraerse, además de incrementar el estrés y la frustración.
Las especialistas señalaron que otro de los riesgos es que las plataformas digitales dificultan el desarrollo de la identidad durante la adolescencia, al exponer de manera constante a los jóvenes a contenidos definidos por algoritmos que privilegian el consumo y la permanencia en las aplicaciones.
Ante este panorama, hicieron un llamado a fortalecer el acompañamiento familiar, establecer límites en el uso de dispositivos electrónicos y fomentar actividades presenciales, deportivas, culturales y recreativas que favorezcan un desarrollo saludable de niñas, niños y adolescentes.